Juanillo el Oso

Origen: Castilla y León, Burgos, Villadiego.

Versión Castellana del Esclafamuntanyes.

Juanillo el Oso

Juanillo el Oso

Sinopsis: La historia comienza con una mujer y un hombre enamorados que se casan. Sin embargo, la felicidad les duró poco, pues ella fue secuestrada por un oso a los quince días estando embarazada. Nueve meses después, la mujer dió a luz a un chico llamado Juanillo, que acabó adquiriendo una fuerza extraordinaria por comer lo mismo que el oso. Finalmente, después de unos años la madre consigue escapar con su hijo de la cueva en la que estaban secuestrados ella y su hijo gracias a la ayuda de este, pues consigue mover a la edad de siete años una roca gigante que taponaba la puerta. Sin embargo, apareció de repente en escena el oso y Juanillo lo mató de un solo puñetazo. Después de unos años viviendo en un pueblo lejos de su antiguo hogar, el chico, al ser demasiado diferente como para llevarse bien con el resto de sus compañeros marchó a buscar aventuras por el mundo a la edad de quince años. Éste, antes de salir le pidió a su padre que le hiciera una cachava de diez quintales para hacer sus corredurías con ella. Además de entregarle ésta, su padre le dió quinientas pesetas.;y sólo entonces salió por el mundo.

Por el camino se encontró nuestro héroe de repente con un tipo que cogía pinos y los arrancaba, a lo que Juanillo le preguntó si quería ir con él de aventuras por el mundo, aceptando así el hombre de buena gana. Después de un rato se encontraron con otro que se sentaba en el suelo en los altos y los ponía llanos y le realizó la misma pregunta aceptando este también. Estuvieron entonces andando varios días hasta que se encontraron los tres frente a un castillo llamado el castillo del Diablo. Entraron en él al no ver a nadie y sí un montón de comida y decidieron pues quedarse allí y meterse a cazadores.

El primer día que se quedó a arreglar el rancho Aplanamontes (que así se llamaba el último) y según estaba arreglando el rancho, le salió el Diablo, el cual, después de tirarle un escupitajo en la comida al pobre le pegó una paliza. Cuando llegaron sus compañeros de la caza Aplanamontes no se atrevió a decir nada y siguió el día hasta el día siguiente en el que se quedó Arrancapinos, pasándole lo mismo a él. Finalmente se quedó Juanillo y en cuanto el Diablo le echó un escupitajo al puchero nuestro héroe le pegó una paliza y se quedó con su oreja. El Diablo se escapó por un subterráneo y Juanillo se dispuso a bajar allí con sus dos compañeros. El primero en bajar fue Aplanamontes, pero a los quinientos metros le entró miedo y subió; el segundo en bajar fue Arrancapinos, pero al llegar a la mitad le entró miedo y subió. Juanillo bajó entonces y llegó hasta el fondo, donde vio un hermoso jardín en el cual había tres princesas; éstas le dijeron que estaban encantadas y que tendría que luchar con el demonio en persona para desencantar a la mayor, con el demonio en figura de toro para desencantar a la mediana y con el demonio en forma de serpiente para desencantar a la pequeña. Como tenía que luchar con el demonio para salvar a la primera en figura de hombre, el demonio le mandó entrar en el salón de armas y le dejó que escogiese el arma que él quisiera para batirse con él. La princesa le había dicho a Juanillo que cuando le mandase entrar en el salón de armas, escogiese la peor espada, con la cual finalmente de un tajazo venció al demonio y desencantó a la hermana mayor. Entonces la ató por la cintura con la soga con la que él había bajado y tocó la campanilla para que los otros tirasen. Pero antes de subir, ésta le entregó a Juanillo tres manzanas de oro de lo más fino que se conocía.

Mientras la primera subía, Juanillo tuvo que luchar con el demonio en figura de toro para salvar a la segunda; Nuestro héroe lo mató entonces con la ayuda de su cachava de diez quintales, derribando al toro con ella y matándolo, con lo cual la segunda hermana quedó desencantada y fue rescatada del mismo modo con la soga. Finalmente Juan mató al Diablo con forma de serpiente y desencantó a la tercera princesa. La subió y les dijo a sus compañeros que bajasen la cuerda una vez la chica estuviera arriba, pero sus dos compañeros le dejaron allí abandonado.

Cuando Juanillo se dio cuenta mordió la oreja del Diablo y ésta le dijo: -¿Qué me pides? ¿Qué me mandas? a lo cual él contestó:-Que me saques de este subterráneo inmediatamente. Entonces el demonio le cogió a cuestas y le subió todo el agujero arriba hasta llegar donde habían subido las princesas. Una vez allí tomó el camino de la ciudad; pero siempre con la mano en la oreja del demonio. Llegó a medio camino de la ciudad, la llevó otra vez a la boca y le hizo la misma pregunta.

Volvió a morder entonces la oreja del diablo y le mandó que le hiciera el hombre más feo del mundo. Así lo hizo y con ese aspecto fue a pedir trabajo al herrero, donde estuvo tres días trabajando. A los tres días de estar en la herrería, dio el rey un torneo y dijo que el caballero que más valiese, el más valiente que se presentase a ganar una batalla, se casaría con la princesa mayor. Entonces Juanillo se llevó la oreja del demonio a la boca otra vez y le pidió que le diera el mejor caballo del mundo y la mejor espada para ganar la batalla. Al día siguiente apareció con su caballo blanco y derrotó a todos los contendientes del torneo. Una vez terminada la batalla desapareció y no pudieron dar con él. A los pocos días organizó el rey otro torneo diciendo que el que presentase tres manzanas de oro como las que tenía la princesa mayor, se casaría con ella. Cuando nuestro héroe se encontró en la herrería el herrero y otras personas se rieron de él y le preguntaron si podría hacer las manzanas, a lo cual Juanillo respondió que si le daban un cuartillo de vino, medio pan, un cuartillo de nueces y un martillo y le dejaban solo por espacio de una hora o dos, las haría. Juanillo después de pasar dos horas atiborrándose salió con las tres manzanas, pues se las había dado la hermana mayor. Entonces se presentó en palacio Juanillo con el dueño de la herrería, que iba en su compañía. Y el rey, al De vuelta en la herrería mordió de nuevo la oreja del diablo y le pidió volver a tener el aspecto físico de antes. Entonces, se personó ante el rey y al verle la princesa mayor dijo: -Éste es mi salvador y mi esposo al mismo tiempo. Finalmente se celebraron las tres bodas el mismo día, la de Juanillo, Aplanamontes y Arrancapinos, pero Juanillo les tiraba de vez en cuando alguna indirecta por lo mal que le habían tratado.

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