La mare dels pèixos

Origen: Comunidad Valenciana, Bèlgida.

Versión Valenciana de El Castillo de Irás y no Volverás.

La mare dels pèixos

La mare dels pèixos

Sinopsis: Érase una vez un matrimonio mayor que vivía en Dénia cuyo deseo era tener hijos; desgraciadamente para la pareja, no podían tenerlos y por eso estaban siempre muy tristes. Un día el marido tuvo un sueño en el que se le aparecía una hada que le decía: “Ve con tu barca a pescar y tira la red. Los peces que cojas déjalos en capazo y verás cómo se convierten en niños”.
Al despertarse Jaume se lo contó a su mujer, salió a pescar y aquel día pescó un pez de tres cabezas y dos colas que hablaba. El pez le dijo: córtame las tres cabezas y las dos colas, después le darás una cabeza a tu mujer, la otra a la perra y la otra a la yegua. Recuerda, las colas no has de tirarlas, sino que has de plantarlas en tu huerto. Así lo hizo y, al cabo de un tiempo, la mujer tuvo dos hijos, la perra dos cachorros y la yeguas dos potros; De las colas plantadas surgieron entonces dos espadas. Pasó el tiempo y los niños crecieron y Jaumet, el hijo mayor, decidió marcharse a recorrer mundo y hacer fortuna. Antes de marchar su padre le dio una espada y le aconsejó que si se acercaba a una persona mala y la espada brillaba; habría de alejarse en seguida de esa persona. Jaumet llegó al pueblo de Castalla donde cada quincena hacían un sorteo para saber quién iba a ser el desafortunado que serviría de alimento al malvado dragón de siete cabezas. Esa quincena le había tocado a la hija del duque y al saberlo, el duque hizo pregonar un bando en el cual se decía que aquel que consiguiese matar a la bestia, se casaría con su hija. Jaumet fue a buscar al dragón, lo encontró y lo mató. Lo siguiente que hizo fue cortarle las siete lenguas. Blanet d’Onil, un hornero poco agraciado que paseaba por allí, quiso llevarse la recompensa llevándose las siete cabezas. Cuando éste se presentó con el trofeo ante el duque para pedirle la mano de la princesa, esta no quiso casarse con él porque era feo y tenía cara de mala persona, pero su padre la obligó ya que había dado su palabra. Cuando estaban celebrando la ceremonia de las núpcias, Jaumet entró en el palació y pidió audiencia urgente con el duque “para mostrar las siete lengueas del dragón y explicar lo que había sucedido”. El duque, le escuchó y lo consideró un héroe, concediéndole la mano de su hija. Pasaron unas semanas y Jaumet estaba contento de haberse casado con Elionor, pero su espíritu aventurero le llamaba para que partiera en seguida con el caballo y su perro. Cuando llegó a las afueras del pueblo de Onil, vio una misteriosa casa que desprendía un agradable aroma. Al acercarse sintió una voz que le decía: “He venido a ver al pájaro que habla”. Jaumet entró en el jardín; De repente salió una bruja que, con su varita, lanzó una llamarada y lo convirtió en estatua. Entonces, en Dénia, donde estaba su hermano Joan Baptista, el otro poseedor de una de las espadas, vió que su arma se había oxidado, lo cual quería decir que su hermano estaba en peligro. Entonces cogió su mejor caballo y el perro perdiguero y se fue a buscar a Jaumet. Llegó a Onil y sintió también la voz de la bruja. Joan Baptista no se dejó engañar por la bruja y la mató liberando a los que estaban petrificados, golpeándolos suavemente en los mofletes. Los dos hermanos volvieron a Castalla y contaron lo que había pasado. El duque, satisfecho y agradado ordenó que durante quince días celebraran fiestas en su honor. Después de las celebraciones, Joan Baptista, volvió a Dénia. Con el tiempo se casó con una chica muy bonita y trabajadora y los dos hermanos tuvieron una vida larga y venturosa.

Anuncios